Durante los últimos años, ha crecido la conciencia acerca del consumo tan extremo que tenemos en este mundo de materiales que son realmente perjudiciales para el medio ambiente. No cabe la menor duda de que este debate era necesario y que, por mucho que haya personas que se empeñen en creer lo contrario, es necesario que los seres humanos empecemos a reducir el consumo que tenemos de esos materiales. De lo contrario, nuestra Tierra tendrá problemas más pronto que tarde.
Uno de esos materiales de los que estamos hablando es el plástico, que es uno de los que más usamos las personas. Si miramos con una mirada crítica nuestra rutina podremos comprender de lo que estamos hablando: buena parte de los productos que adquirimos en los supermercados o en cualquier tienda vienen presentados en un envase de plástico y los cargamos, de manera habitual, en una bolsa de plástico. Es evidente que un elemento como este es necesario, pero hay que tener en cuenta que no podemos consumir bolsas de plástico tal y como lo hemos venido haciendo hasta ahora.
La clave para mejorar la sostenibilidad de nuestro entorno está, por un lado, en la reducción del consumo de bolsas de plástico que hemos comentado con anterioridad. Sin embargo, también podemos mejorar mirando el material con el que esas bolsas son fabricadas. Hoy en día disponemos de un elemento como lo es el plástico biodegradable, que juega un papel bastante importante en este objetivo de conseguir una mejora en lo que a contaminación se refiere. El uso de este tipo de elementos es vital para que, en efecto, empecemos a cuidar de nuestra amada Tierra.
Por lo pronto, ya hay datos que nos están haciendo ser optimistas en este sentido. Son muchas empresas las que están colaborando y poniendo de su parte para hacer que se reduzca el consumo de bolsas de plástico. Ha sido así como un país como Grecia ha conseguido bajar hasta en un 60% el consumo de este tipo de bolsas en el año 2018, según publicaba un artículo del diario El Confidencial. Sí, ese país que tanto ha sufrido los efectos de la crisis nos ha dado a todos una lección en lo que a sostenibilidad se refiere. Y la cooperación y colaboración entre las empresas y el sector público ha sido realmente una clave de este buen dato.
En lo que a España se refiere, la verdad es que también estamos dando nuestros pinitos en este campo. Según una noticia publicada en el diario web Noticias de Guipúzcoa, el uso de bolsas de plástico en España se ha reducido a la mitad. Este es un buen primer dato que debe sentar las bases de un progreso constante en esta materia y que debemos superar en los próximos años. En nuestro caso, la colaboración entre entidades muy diversas ha sido elemental también a la hora de cumplir con nuestros objetivos.
El cuidado del medio ambiente es algo que nos afecta a todos y que tiene que estar a la orden del día en todas las empresas y entidades españolas. Solo con la colaboración de todas y cada una de ellas conseguiremos ir reduciendo el consumo de plástico e iremos apostando en una medida cada vez mayor por un elemento como lo es el plástico biodegradable, que, según nos han comentado desde Bioplásticos Alhambra, es uno de los materiales que prefieren las empresas para que se fabriquen sus nuevas bolsas de plástico.
Una obligación para el futuro próximo
Apostar por un elemento como lo es el plástico biodegradable es importante por dos motivos: en primer lugar, porque contribuimos con el medio ambiente, tal y como venimos comentando a lo largo de todo este artículo. Y, en segunda instancia, porque las instituciones públicas van a obligar a que todo el mundo utilice, en el futuro, este tipo de material. Por tanto, es más que recomendable que empecemos a concienciarnos al respecto. Cuanto antes lo hagamos, menos en fuera de juego nos pillará este asunto.
Los próximos años son de una importancia muy grande en lo que tiene que ver con el cuidado de nuestra Tierra. Si no adquirimos pronto los procesos y las rutinas que los expertos han establecido en materia de reciclaje y reutilización, la Tierra se verá abocada a un morir lento y doloroso. Sin embargo, si conseguimos lo contrario, las esperanzas de salvar el planeta y de empezar a construir un mundo mejor se verán más que reforzadas. Hay que entender una cosa: y es que el momento es ahora, no dentro de unos años. Hay que ponerse a cuidar del medio ambiente ya.