Las pymes buscan financiación en el sector privado antes que en el público

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Las empresas no tienen un trabajo fácil ni mucho menos. Hay gente que piensa que una entidad de este tipo factura una cantidad tremenda de dinero y no siempre tiene por qué ser así. Claro que hay empresas que tienen un éxito impresionante y que gracias a eso facturan miles de millones de euros cada año. Pero la realidad de la mayoría de las empresas no es esa. Esa realidad implica una serie de beneficios mucho más pequeña y que, a veces, apenas da para subsistir. No siempre todo es tan perfecto como nos lo quieren hacer ver.

Las pequeñas empresas son las más notan esa falta de liquidez. Y ese es un problema de calado teniendo en cuenta que la mayoría de las empresas de un país son de tamaño mediano o pequeño y que más del 90% de la población trabaja en una empresa que tiene estas características. Está claro que hay que tener en consideración todo lo que requieran las pequeñas y medianas empresas, pero eso no siempre se cumple, al menos, en lo que tiene que ver con el sector público, que ofrece unas subvenciones que no satisfacen a esas entidades de tan suma importancia.

Según una noticia que publicó El Economista, el 26% de las pymes españolas tuvo problemas de liquidez tras el coronavirus. Este es un dato que muestra que hay una serie de entidades que están en riesgo de desaparecer si no se pone un remedio que lo evite, que es precisamente el aspecto en el que debería estar trabajando la Administración Pública. El problema de liquidez es uno de los peores con los que se puede encontrar una empresa porque, de ese modo, puede existir el riesgo de que ni siquiera disponga del dinero suficiente para pagar a final de mes a sus empleados.

En otra información, en este caso publicada en la página web de El País (y, en concreto, en su sección Cinco Días) se ponía de manifiesto una de las consecuencias de esa falta de liquidez: que el 30% de las pymes terminan el año con pérdidas. El hecho de no disponer de liquidez hace que, a la hora de pagar a proveedores, se generen unos intereses que a fin de cuentas nos hacen hipotecarnos de cara al futuro puesto que, en la mayoría de ocasiones, esos intereses no son reducidos. Está claro que este es un problema que debe resolverse a la mayor brevedad posible si queremos que las empresas de este país sean fiables y rentables.

Las subvenciones que llegan a las pequeñas empresas de parte de la Administración Pública, si es que llegan, son insuficientes. Las pymes españolas se tienen que buscar otra manera de garantizar su desarrollo para que este sea posible y han encontrado en el sector privado una manera de obtener la liquidez que se requiere en multitud de ocasiones. Desde Avalon Subvenciones nos han hecho saber que son cada día más las pymes que se decantan por este modelo de financiación y que esta es la única vía que ven muchas de ellas para salir adelante.

Un trámite que también debe ser ágil 

Otra de las cosas de las que se quejan, y con razón, los negocios de pequeño o mediano tamaño es el hecho de que, cuando la Administración Pública ofrece ayudas, estas no se efectúan hasta que pasa demasiado tiempo. Ocurrió durante el coronavirus pero también ocurre cada año cuando una subvención anual se aprueba. Y claro, hay empresas que no pueden esperar ocho o nueve meses a que les llegue un dinero que necesitan cuanto antes.

No nos extraña en absoluto, teniendo en cuenta lo que os comentábamos en el párrafo anterior, que muchas de ellas hayan decidido depositar su confianza en entidades que sí les ofrecen un acceso rápido y efectivo a ese dinero. Si no se apuesta por eso, la subvención no es efectiva y no cumple con las necesidades de las empresas que las solicitan. Hay que aceptar la realidad de que muchas empresas viven al día y que no tienen la posibilidad de esperar a que llegue una subvención. Desde luego, es un problema que no siempre se valora realmente como lo que es.

Existe una enorme necesidad por parte de las pymes de obtener ayudas y subvenciones. Y no, no es una «paguita», como mal se suelen denominar a estas cuestiones. Se trata de un sustento que es básico para entidades de todos los sectores, entidades que ofrecen un trabajo, en conjunto, a millones de personas en cada país y sin las cuales la economía de una nación se hunde a todas luces. Apoyemos a las pymes, colaboremos con ellas y nuestro país no tendrá los pies de barro.

 

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