Un proveedor de confianza, clave para competir en el negocio de la hostelería

Un proveedor de confianza, clave para competir en el negocio de la hostelería

Vivimos en un momento en el que, para cualquier tipo de negocio, existe una cantidad de competencia que es increíble y que no se había registrado en ningún otro momento de la Historia. Hoy en día existen más empresas que nunca y esas son multidisciplinares, siendo competencia potencial para otro gran número de entidades tanto a nivel nacional como internacional. Y eso es algo que afecta de una manera directa a todas esas cuestiones que están ligadas al día a día de un negocio. No cabe la menor duda de que una de las barreras de entrada más grandes a un mercado que experimenta una empresa es la cantidad de competencia que tiene o que se encuentra en ese mercado.

Seguro que a muchos de vosotros y vosotras se os ocurren muchos ejemplos de negocios que, teniendo en cuenta el sector en el que están encuadrados, tienen una cantidad de empresas competidoras que es brutal. Uno de los máximos ejemplos en España, que seguro que os ha venido a la cabeza, es el que tiene que ver con la hostelería. España tiene una cantidad de bares que es brutal y, desde luego, encontrar el éxito con este tipo de negocio no es nada fácil teniendo en cuenta la diversidad de elecciones que tiene un cliente a la hora de tomar algo.

En nuestro país existe un bar casi por cada 200 habitantes, tal y como apuntan muchos de los expertos en la materia. Desde luego, está claro que España es un país de bares y que este es uno de los pilares de nuestra economía. Y eso se traduce en una enorme cantidad de competencia para este modelo de negocio. Desafiar esa competencia es uno de los mayores retos para cualquier tipo de negocio y para los bares en particular. No cabe la menor duda de que diferenciarse juega un papel elemental a este respecto.

El bar es uno de los negocios característicos de nuestra geografía. Es por eso por lo que este tipo de negocios han de ser más originales. Diferenciarse de la competencia no es una recomendación, es una necesidad para los gerentes de estos negocios. Numerosos expertos nos han comentado que, por ejemplo, los recipientes que usan a la hora de servir las comidas o las bebidas son buenos ejemplos de ello. Y que un buen proveedor que nos sirva esos recipientes es clave. En concreto, los profesionales de Exportcave nos han comentado que usar unas determinadas copas de vino, algo en lo que ellos son expertos, se ha convertido en una tendencia entre muchos bares cuyo principal objetivo no es otro que el de mejorar su imagen entre los clientes.

Un buen proveedor es la solución

Está claro que tener buenos proveedores es clave para ofrecer buenos productos y buenos servicios. Eso nadie lo duda. En el caso que atañe a un bar, en el que un mismo proveedor de comida o bebida suele ser habitual de todos los bares de una misma zona, los detalles importan y mucho. Y ese es el motivo por el cual las copas de vino pueden llegar a ser un elemento diferenciador en un momento dado. Desde luego, algo tendrá este tipo de objetos cuando cada día son más los dueños de bares y restaurantes que confían en ellos como un elemento distintivo y de imagen.

Según una noticia que fue publicada en el diario La Información, España disponía, en el mes de junio de 2016, de un total de 260.000 bares, una cantidad que es superior a la que existe en un territorio como Estados Unidos. Este dato es demoledor y pone en evidencia la enorme competencia que hay en España en el negocio de la hostería, que emplea a un total de 1’6 millones de personas en el interior de nuestras fronteras y que ya se ha convertido en uno de los principales pilares de nuestra economía.

Es evidente que, a pesar de esto, la crisis económica ha hecho mucho daño al sector de un tiempo a esta parte. Un artículo que fue publicado en la página web de El País informaba de que España, en el año 2017, contaba con 18.000 bares menos que en 2010. Y es que el ocio de los españoles durante la crisis dejó de lado en cierta medida a este tipo de establecimientos. Nos volvimos más conservadores. Y eso, para los bares y restaurantes, es algo que influye de un modo más que sustancial.

Competir, en definitiva, es algo que nunca es fácil y menos si hay un montón de empresas parecidas a la nuestra cerca de nosotros. Por eso es necesario diferenciarse. Y para ello, contar con un proveedor de confianza y que asegure calidad es imprescindible. Si no es así, podemos competir pero con menos garantías. En un momento como en el que estamos, en el que la competencia se extiende hasta cualquier punto, los detalles juegan un papel que es realmente determinante. Y es que, en el caso que atañe a bares y restaurantes, una copa de vino puede ser la diferencia.

 

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