Disfraces, fiestas con mucho marketing

Disfraces, fiestas con mucho marketing

Lo de disfrazarse no es nuevo. El hecho de disfrazarse, en su origen, no es más que el acto de ocultar algo para pasarlo bien y poderse desmadrar sin tener que dar explicaciones. Parece ser que los romanos ya se disfrazaban en las “Saturnales”, fiestas en las que durante tres días consecutivos se olvidaban del orden establecido y se entregaban a fiestas y saraos. Está claro que el que lo inventó fue un visionario, aunque seguro que no sería capaz de pensar la repercusión que iba a tener en nuestros días. Y es que el negocio del disfraz se ha convertido en toda una gallina de los huevos de oro.