La llegada de la Inteligencia Artificial (IA) ya es un componente necesario para mejorar el trabajo de cualquier empresa. Hoy en día, conseguir este tipo de tecnologías es una tarea sencilla y, por lo general, económica. Sin embargo, el verdadero desafío que tienen las organizaciones pasa por aprender cuál es la mejor forma de utilizarlas y conocer los límites éticos que conlleva su uso.
Lo primero que se debe comprender es que, para aprovechar la IA de forma eficaz, no basta con activar su funcionamiento. Es necesario entender sus capacidades y sus fallos para utilizarla de la mejor forma para explotar sus capacidades y utilizar el talento humano en tareas más creativas. Para conseguirlo, se debe comenzar con dos puntos específicos. El primero, es elegir el modelo de tecnología adecuado; el segundo, es capacitar al personal en el conocimiento de las nuevas tecnologías.
Las herramientas como la IA generativa o el análisis de datos están cambiando por completo la forma de trabajar. Las empresas se ven empujadas a adaptarse, pero antes de hacerlo deben tener en cuenta que, si quieren un cambio positivo, es la tecnología la que debe adaptarse al funcionamiento del negocio y no al revés.
De escribir instrucciones a mejorar el trabajo diario
El primer paso para usar cualquier IA es aprender a escribir buenas instrucciones o prompts. Para que una orden sea útil, tiene que ser más que una simple frase de comando. Se trata de transmitirle a la IA, de una forma ordenada, el trabajo que se debe realizar, más el contexto relevante, el formato necesario y un punteo del paso a paso. La calidad de lo que responda la IA siempre dependerá del detalle dado. Si se usa bien, la IA puede funcionar como un gran apoyo técnico, capaz de escribir códigos, resumir informes pesados o crear borradores de propuestas en segundos.
Sin embargo, este uso de la IA no es más que el inicio de su potencial real. Si se la conecta a una empresa, las posibilidades que brinda la IA para aprovecharla en distintas tareas son mucho más amplias. En este sentido, desde Talention se explica que, para realizar un uso estratégico de estas herramientas, hay que verlas como una herramienta capaz de potenciar la productividad. De esta forma, la tecnología puede enfocarse en tareas específicas y resolverlas de la mejor manera. Es recomendable pensar primero en qué sector puede ayudar más, ya sea atendiendo clientes, gestionando el equipo de Recursos Humanos o analizando las finanzas.
El manejo de los datos y la ética
El uso de las herramientas IA conlleva una responsabilidad sobre el manejo de la información. En España y en la Unión Europea, el Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD) obliga a las empresas a cuidar el uso de los algoritmos. De esta forma, se evita que se vulnere la privacidad de los usuarios y los datos privados de la empresa. En caso de utilizar herramientas de IA externas, es necesario conocer en dónde se procesan los datos que gestiona y si se utiliza esa información para «entrenar» a la IA de uso público, lo que podría derivar en una fuga de propiedad intelectual.
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha publicado guías para ayudar a las empresas a comprender cómo toman decisiones estos algoritmos. Cualquier negocio que maneje clientes debería conocer estos movimientos y, además, hacer auditorías programadas para asegurar que la IA no esté tomando decisiones indeseadas o discriminatorias, especialmente cuando se evalúan riesgos o se selecciona personal.
Los pasos para un uso exitoso de la IA
Para que la IA funcione correctamente, una empresa deberá seguir estos puntos:
- Limpiar los datos: No se puede poner a funcionar una IA con datos desordenados o de mala calidad. Primero hay que limpiar y organizar la información.
- Elegir la herramienta adecuada: Hay que diferenciar entre herramientas generales (como los chats de ayuda) y soluciones específicas diseñadas solo para un sector profesional.
- Hacer pruebas controladas: Antes de lanzarla a toda la empresa, conviene probar la herramienta en un entorno pequeño y seguro para comprobar su funcionamiento.
- Enseñar al equipo: La formación digital es obligatoria y necesaria. El equipo de trabajo debe saber cómo funcionan las herramientas de IA para poder aprovecharlas al máximo.
El Ministerio de Economía, comercio y empresa, a través de su Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA), recalca que preparar a los trabajadores es la base para que las empresas españolas sigan siendo competitivas en este mundo digital.
El análisis predictivo
Usar la IA para analizar grandes cantidades de datos (Big Data) permite a la empresa adelantarse al movimiento del mercado, conociendo la demanda incluso antes de que esta llegue. Para conseguir esa ventaja, el mundo empresarial está utilizando herramientas con capacidad de predicción. Estas herramientas son capaces de analizar los datos previos y crear una lista de posibilidades futuras. Esto puede utilizarse para gestionar inventarios anticipándose a las demandas, cuidar la rotación de personal u optimizar las campañas de marketing.
Sin embargo, es el criterio humano el que debe tomar las decisiones frente a la información dada. Se debe tener en cuenta que La IA solo ofrece probabilidades basadas en datos, no verdades absolutas. Es un profesional el encargado de interpretar esos datos y tomar una decisión final.
El futuro de un trabajo ayudado por máquinas
La utilización de herramientas de IA se encuentra en un proceso de aprendizaje que apenas comienza. Para poder potenciar sus funciones y saber utilizarla correctamente, hay que mantener la mente abierta y una disposición para la experimentación, pero manteniendo siempre la mirada ética y la confianza puesta en la evolución de las herramientas, que avanzan de la mejor manera hacia el desarrollo de sus capacidades.
Se debe tener siempre presente que un buen manejo de la IA consiste en dejar que esta gestione los datos complejos, mientras que el trabajo humano toma las decisiones sobre qué hacer con los resultados. La eficiencia de las empresas se basa, actualmente, en su capacidad para trabajar con las funciones operativas de la IA y ofrecer, gracias a ello, un servicio de mejor calidad, con el trabajo humano enfocado en las tareas creativas y atención personalizada.



