El debate sobre el desperdicio de alimentos en restaurantes está servido

El debate sobre el desperdicio de alimentos en restaurantes está servido

El Parlament de Cataluña está tramitando una proposición de ley para evitar que los restaurantes tiren la comida sobrante de sus comensales. La idea es intentar evitar el desperdicio de comida que, de unos años a esta parte, se viene dando cada vez más. La idea nos parece perfecta, de hecho desde Aexcid creemos que esto se debería hacer en toda España de manera inmediata, pero para algunos restaurantes esto es un error.

En Galicia este tema también esta candente, y algunos ya que la Xunta anunció que, a partir del 1 de enero, los restaurantes estarían obligados a ofrecer la comida sobrante a sus clientes utilizando envases reutilizables que no estén fabricados con plásticos. Muchos hosteleros gallegos, al igual que algunos catalanes, también están en desacuerdo con esta medida ya que creen absurdo obligarles a dar la comida sobrante a los clientes. Su motivo principal es que aseguran que el cliente tendrá que pagar un sobrecoste en el servicio ya que para los hosteleros esto no va a ser barato.  No obstante, otros gerentes de grandes restaurantes aseguran que al ofrecer la comida sobrante para llevar la imagen que van a proyectar va a ser más de catering de que restaurante de lujo y, por ello, también se encuentran totalmente en contra.

Otro tema que preocupa a los restauradores es qué sucederá en el caso de que alguien se lleve las sobras de su comanda, las guarde en la nevera o no de su casa, se las coma pasados unos días y se intoxique. ¿De quién será la culpa? Sin embargo, el proyecto incluye una ley del buen samaritano que establece que la responsabilidad es de aquel que conserva los alimentos, es decir, que el restaurante deja de tener la responsabilidad sobre ese alimento desde el momento en el que sale por la puerta del establecimiento.

Opiniones

La Frolita, uno de los catering más conocidos de la capital, no tiene ninguna duda al respecto, pues asegura que un catering profesional difiere muchísimos de los servicios que ofrece un restaurante, sea o no de lujo, y por lo tanto que se obligue al sector hotelero a ofrecer la comida sobrante a sus clientes no debería modificar la imagen de ninguna empresa, ya sea un restaurante o un catering. De hecho el aumento de la demanda se servicios de catering para eventos de muestra que el cliente tiene muy clara la diferencia que hay entre ambos sectores y que, además, tiene muy buena imagen de los servicios que los profesionales del catering ofrecen en este sentido, ya que cada vez con más los consumidores que deciden delegar la contratación a este tipo de empresas.

La gerente del restaurante Garden asegura que lleva años ofreciendo las sobras al cliente que así lo solicita, pero no ven “factible” que se tome por norma para todos los casos.

Por otro lado, el presidente provincial de los hosteleros mantiene que la Xunta «debe darle una vuelta al tema» y ser más concretos en las medidas que deben tomar para reducir los desperdicios y el uso de plásticos. «Que exista una norma en los tiempos que corren es normal, pero desde el punto de vista técnico creo que el mayor problema nos lo vamos a encontrar en el material de los envases», asegura.

Ante este debate el Parlament lo tiene claro, aquellos locales que incumplan esta nueva norma, incurrirán en una infracción leve –multa de 150 a 2.000 euros–, según el régimen sancionador que prevé la ley.

En Cataluña, si se cumplen los plazos previstos, la ley se aprobará en los meses de junio o julio, lo que implicaría que entraría en vigor en plena temporada de verano.

Ahora bien, ¿es en los restaurantes donde realmente se da el mayor despilfarro de alimentos? La realidad es que, aunque todo granito de arena suma, es en los hogares donde más alimentos se malgastan, seguidos por los supermercados, el comercio minorista, las empresas de catering y por último los mercados municipales. Esto nos lleva a pensar que, aunque estamos a favor de esta medida, lo primordial es “educar” al ciudadano, probablemente desde su infancia en colegios e institutos, con el fin de que sean verdaderamente conscientes del problema y seamos todos, desde todos los ámbitos posibles, los que trabajemos juntos para evitar el desperdicio de comida en España.

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